miércoles, 19 de junio de 2013
NORMAS DE COMPETENCIA LABORAL
NORMAS DE COMPETENCIA LABORAL

Las normas de competencia laboral: son consideradas
como los estándares que describen las competencias laborales en términos del
conjunto de conocimientos destrezas y actitudes que son aplicados al desempeño
eficiente de una determinada función productiva.
En México el sistema de competencias laborales ha
girado sobre 2 aspectos educativo y laboral.
Una norma de competencia laboral describe
-lo que una persona debe ser capaz de hacer
-la forma en que puede juzgarse si lo que hizo esta
bien hecho
-las condiciones en que la persona debe mostrar su
aptitud
-la capacidad para desempeñarse en un ambiente
organizacional y para relacionarse con terceros.
Deberá cumplir con lo siguiente: será definida por
empleadores y trabajadores, tendrá reconocimiento nacional, considerara los
distintos niveles de competencia.

CLASIFICACIÓN:
son un conjunto de datos y especificaciones con
relación a las ocupaciones que se establecen como un marco para el análisis la
agregación y la descripción de los contenidos de la actividad laboral.
Podemos mencionar las siguientes:
-norma de competencia laboral en la empresa (se
refiere a la adquisición de un conjunto de conocimientos habilidades actitudes
y aptitudes)
-normas de competencia laboral de asociación (están
especificadas por una matriz que determina los conocimientos habilidades y
actitudes para desempeñar un puesto y el grado en que han sido alcanzados por
todos los trabajadores que ocupan un mismo puesto)
-normas de competencia laboral de carácter nacional
(son instrumentos del gobierno federal que contribuyen a alcanzar la
competitividad económica, el desarrollo educativo y el progreso social)
DESARROLLO:
Se establecen distintas fases que debe desarrollar
el individuo
Competencias laborales (representan el saber, saber
hacer y el saber del individuo los conocimientos y habilidades)
Competencias laborales específicas: (habilitan a un
individuo para desarrollar funciones producidas)
Competencias básicas (en el contexto laboral,
permiten que un individuo entienda instrucciones escritas y verbales)
Competencias ciudadanas (permiten al individuo
asumir comportamientos adecuados según la situación y el interlocutor)

NORMALIZACIÓN:
La normalización tiene por objetivo dar dirección
al desarrollo de las competencias de la empresa y son una referencia en común
para los integrantes de la organización respecto a cómo guiar y evaluar sus
aprendizajes, representa un referente para el reconocimiento de la competencia
alcanzada por los individuos tanto en la empresa como fuera de ella.
De acuerdo con el conocer una norma técnica de
competencia Laboral debe incluir:
-lo que un individuo es capaz de hacer.
-la forma de apreciar si lo que hizo fue realizado
correctamente
-las condiciones en que la persona demuestra que es
competente.
- las evidencias necesarias y suficientes que
demuestran que es consiente al aplicar el conocimiento.
La normalización facilita la creación de un
lenguaje común entre los actores entre los procesos de formación y capacitación
en la empresa y define un desempeño competente con el cual es factible comparar
el cumplimiento observado de un trabajador y detectar las áreas de competencia
que necesita mejorar para ser considerado competente.
Aprendizaje de una competencia
Aprendizaje de una competencia
En el ámbito escolar, las
unidades de competencia se convierten en unidades de aprendizaje, que incluyen
los contenidos, los procesos, los resultados y las condiciones para que el
aprendizaje sea efectivo. Las competencias enumeradas anteriormente serían los
resultados finales del aprendizaje. En cuanto a los procesos, se privilegian
aquellos propios del constructivismo.
Tobón et al. (2010) propone el
enfoque socioformativo, el cual se viene aplicando en diferentes países de
Latinoamérica, con base en la metodología de niveles de dominio. Esto consiste
en buscar que los estudiantes vayan pasando de un nivel inicial - receptivo a
un nivel básico, y de un nivel básico a un nivel autónomo hasta llegar al nivel
de dominio estratégico. Para ello se media el aprendizaje desde el proyecto
ético de vida.
| COMPETENCIAS |
Robert
Sternberg hace una
propuesta similar en su Teoría triárquica de la
inteligencia ya que la
subteoría contextual, requiere de las otras dos subteorías, la componencial y
la experiencial, para el desarrollo de la inteligencia.
La evaluación de competencias
Mtra. Mara Mayté Martínez Rodríguez
En los últimos años en el ámbito
educativo se hace una continua referencia al desarrollo de competencias en el
alumnado, así como de las competencias que deben poseer los profesores para
responder a los retos educativos que la sociedad contemporánea plantea. Las
reformas educativas de los diversos niveles, incorpora a las prácticas docentes
el concepto de competencia, concepto sobre el que se estructuran innumerables
talleres, cursos y otros sistemas de actualización ofertados por dependencias
oficiales para los maestros en servicio. Este proceso de transición del plan
educativo de 1993 al 2006 y las reformas que se han implementado, implica para los
docentes grandes esfuerzos y una constante demanda de apoyo para poder cumplir
con calidad su tarea. Una de las grandes debilidades de cualquier reforma ha
sido la evaluación, proceso inherente al acto de enseñanza aprendizaje y al que
los docentes tenemos que acceder a partir de la experiencia acumulada. La
evaluación de las competencias es ahora el gran reto, ya que exige a los
docentes transformar la concepción de evaluación, el desafío es transitar a
paradigmas de evaluación cualitativos, emitir juicios valorativos e intentar
ser objetivos en nuestra subjetividad. En este contexto, la evaluación se
presenta con los atributos siguientes:
·
Se concibe como acto de intención formativa
·
Su utilidad se sitúa en el sentido de que informe lo que están
aprendiendo los alumnos, sobre el grado de comprensión de aquello que aprenden
y si ayuda a conocer el modo como acceden a lo que están aprendiendo
·
Permite identificar los motivos que provocan que los alumnos no
progresen, no entiendan, no aprendan.
·
Permite identificar los obstáculos que frenan el progreso
constante en la construcción del aprendizaje.
·
Hace evidente los puntos den la acción pedagógica en donde el
profesor puede ser de ayuda, de estímulo, de superación.
·
Su sentido crítico debe propiciar la formación del alumno como
sujeto con capacidades de: autonomía intelectual, de distanciamiento respecto a
la información que el medio escolar le transmite y para transferir los
conocimientos adquiridos a las situaciones problemáticas en las que se
encuentre.
·
Se concibe como una garantía de éxito —no como una confirmación de
un fracaso— un apoyo y un refuerzo en el proceso de aprendizaje.
·
Debe ser la acción que supone un proceso de deliberación, de
contraste, de diálogo y de crítica y que remite al ámbito de los valores,
prioritariamente morales, pues cuando se evalúa el rendimiento de un alumno
indirectamente estamos evaluando a todo el sujeto.
Si estamos postrados en esta
concepción de evaluación, ¿entonces, cómo evaluar las competencias?
·
Evaluar competencias es evaluar sistemas de reflexión y acción,
implica la utilización de nuevos modelos e instrumentos que recuperen la
actuación humana. La mejor estrategia de evaluación es aquella que utiliza
pluralidad de instrumentos y procedimientos congruentes con el sentido de los
procesos de aprendizaje y las finalidades deseadas.
Uno de los instrumentos más
utilizados es el establecer criterios que impliquen VALORACIONES DE CALIDAD
¿por qué?
·
Son herramientas poderosas para enseñar y evaluar
·
Ayudan a convertirse en jueces más reflexivos del propio trabajo
·
Son fáciles de usar y de explicar
·
Mejoran la objetividad al asignar los puntajes (calificaciones)
·
Se señalan con claridad los objetivos de desempeño
·
Proporciona la oportunidad de saber qué se entiende por excelencia
·
Permite fijar metas para un mejor desempeño
·
Ofrece a los alumnos la oportunidad de participar en el
establecimiento de los criterios
Evaluar bajo criterios
establecidos permite realizar una valoración integral que incorpora toda la
información obtenida en el proceso de enseñanza- aprendizaje, es una forma
objetiva de conjuntar los resultados de los factores de éxito y las
descripciones del comportamiento esperados e incorporarlos en el formato de
calificación. Evaluar bajo esta perspectiva, en donde la evaluación desempeña
funciones esencialmente de aprendizaje, exige del docente:
·
Una actitud reflexiva, críticamente informada, moralmente ejercida
y responsablemente asumida que justifique cualquier decisión.
·
Asegurar siempre un aprendizaje reflexivo en cuya base está la
comprensión de contenidos valiosos de conocimiento.
·
Tener presente que la evaluación educativa es aprendizaje y todo
aprendizaje que no conlleve autoevaluación de la actividad misma del aprender
no forma.
·
Realizar una valoración razonablemente argumentada y crítica sobre
la base de información acumulada y contrastada procedente de diversas
fuentes:observación en clase, tareas, resolución de problemas, apuntes de
clase, participación en debates o explicaciones, ejercicios en la pizarra,
conversaciones, carpetas de aprendizaje, corrección de exámenes...), así como
el contraste y confrontación con la información e ideas de los demás
compañeros.
·
Considerar que la evaluación será el medio por el cual el alumno
pueda desarrollar y contrastar su propio pensamiento crítico, sus propias
competencias cognitivas y de aplicación, otorgando significado personal desde
la información que el profesor le brinda y desde el conocimiento que posee.
¿Cuáles aportaciones haría este
modelo de evaluación a la mejora de las prácticas de los docentes?
·
Se intenta iniciar la transformación de la enseñanza centrada en
la transmisión de información que lleva a un aprendizaje memorístico y
rutinario —está orientada al examen y mediatizada por él— por una enseñanza
cuya base sea la comprensión crítica de la información recibida, apoyada por
una buena explicación y acompañamiento por parte del profesor en el proceso de
construcción de aprendizaje.
·
Se trata de pasar de un aprendizaje sumiso y dependiente, que sólo
puede garantizar el éxito fugaz para la inmediatez del aula y del momento
crítico que es el examen, a un aprendizaje asentado en bases de entendimiento y
al desarrollo de habilidades intelectuales, no sólo competencias prácticas, que
facilitan establecer nexos interdisciplinares necesarios para la formación
integral del pensamiento de quien aprende.
·
Incorporar en los docentes que el de aprendizaje abarca el
desarrollo de las capacidades evaluativas de los propios sujetos que aprenden,
"competencias en acción", lo que les capacita para saber cuándo usar
el conocimiento y cómo adaptarlo a situaciones desconocidas.
·
Hacer uso de estrategias pedagógicas, que al evaluarlas desde esta
postura, permitan y obliguen a la reflexión y al diálogo como medios adecuados
para recorrer un camino de descubrimiento y de encuentro con aprendizajes
útiles para los alumnos.
·
Importa en esta interpretación averiguar no sólo cuánto sabe el
alumno, sino cómo aprende.
·
La propuesta presupone que el ritmo de enseñanza depende de la
capacidad para comprender del sujeto que aprende. Sólo hablando con él o
dándole la oportunidad de que pueda (de) mostrar su propio proceso podremos
darnos cuenta en profundidad del camino recorrido, a la vez que podemos
ayudarle en el que falta por hacer.
·
Convertida el aula en espacio natural de aprendizaje, es la forma
ideal para descubrir cómo piensa y cómo entiende el sujeto que aprende. A
partir de esta información se puede prever dónde pueden surgir las dificultades
en el aprendizaje y cómo se le puede realmente ayudar a quien aprende.
Finalmente, no debemos olvidar
que existe una relación directa entre lo que el profesor enseña, lo que los
alumnos aprenden y la forma en la que el primero controla lo que los segundos
aprenden. Para que esto suceda es imprescindible que el alumno desarrolle una
mente organizada además de informada Justo en la medida en que el profesor toma
decisiones prudentes sobre la conveniencia del ajuste, él mismo pone en
práctica la responsabilidad derivada del saber, del saber decidir y del saber
hacer que identifican su labor profesional y didáctica. Es decir, su
competencia profesional.
TIPOS DE ENSEÑANZAS POR
COMPETENCIAS
Conductista: {*Demostración,
*Observación,
*Evaluación de comportamientos o conductas}
En este enfoque las competencias
son aquellas características de una persona que están relacionadas con el
desempeño efectivo de un trabajo, que pueden ser comunes en otras situaciones.
Genérico: Dirigido a identificar
las habilidades comunes que hacen la diferencia entre unos y otros.
Personas efectivas {
*Características Principales
*Características genérica}
- Se dirigen a enfoques amplios
de competencias - Son sensibles a los cambios de contexto
Se relaciona con un desempeño
global enfocado a un contexto particular más que a funciones centradas en
destrezas, se enfocan a la realización de tareas y roles específicos. Se
analiza como comportamiento o como capacidad.
- Comportamiento (evalúa)
{*competente/no competente }
- Capacidad (comportamiento
presente) {*saber,
*saber ser,
*estar,
*convivir}
Cognótivo: Incluye todos los
recursos mentales que los individuos emplean para la realización de tareas
importantes, la adquisición de conocimientos y conseguir un buen desempeño.
Esto se utiliza en paralelo con las habilidades intelectuales y la
inteligencia. Por lo tanto esta clasificación de competencia habla de la
integración de conocimientos previos que se deben tener para la realización de
tareas determinadas, es ahí donde existe la diferencia entre competencia y
desempeño. Competencia: abarca las capacidades emocionales y sociales en la
vida diaria, y determina conocimientos, habilidades y todos los factores que le
ayudan a la toma de decisiones de manera permanente. Desempeño: determina las
habilidades solo en casos específicos por lo tanto no se pueden determinar como
permanentes.
El enfoque cognótivo va
relacionado con el enfoque socio constructivo, es decir, el conocimiento
adquirido en todo el ser de manera integral que sirve como base para la
interacción con otros seres.
Enfoque cognótivo + Enfoque
constructivo = Enfoque Constructivista.
En este caso el resultado es un
diálogo continúo entre el estudiante y el profesor (interacción permanente,
mutuo enriquecimiento).
domingo, 16 de junio de 2013
artículo de interés educativo
LA CONCEPCIÓN DEL SABER, EL MAESTRO Y
LA ESCUELA.
Por Andrés Felipe Muñoz C.
Pensar y aprender en una pedagogía de competencias, propone
un argumento muy interesante para sustentar la necesidad de cambiar
radicalmente y de una buena vez, las estructuras y metodologías tradicionales,
que fueron efectivas en su momento, por una pedagogía del concepto que propenda
por la formación de individuos innovadores de la cultura y no solamente
reproductores de la información descontextualizada y sin duda alguna –
desactualizada. De igual manera, se despliega una gran cantidad de
características del nuevo saber, del nuevo maestro - y por supuesto - de la
nueva escuela, tan necesario en nuestro tiempo, que urge de individuos que
puedan comunicarse en el lenguaje de las nuevas ciencias, la tecnología y las
tendencias globales; para entrar a participar en la comunidad internacional y
mundial. Los mismos lineamientos curriculares lo plantean, como una
intencionalidad y una preocupación general:
“Múltiples civilizaciones hoy en día se confrontan en el ámbito mundial, en una
competencia intelectual que determina el acceso desigual a recursos, calidad de
vida y creatividad. Tales procesos exigen una nueva manera de percibir el
mundo, de generar una comunicación intercultural, de tal manera que los actores
sociales tengan la posibilidad de afirmar su identidad, de desarrollar sus
habilidades necesarias para interactuar y tener al mismo tiempo reconocimiento
como creadores"
El saber está dado en las áreas de conocimiento; un
conocimiento que ya está construido y que hace parte de la estructura social.
De esta relación del individuo – sociedad, salen los preconceptos que cada uno
de los individuos internaliza de su entorno – que pueden ser ciertos o
equivocados- y los convierten en la base fundamental para deconstruir y
reconstruir el saber, en el medio escolar y con la orientación de un buen
maestro*. Tales conceptos han
de ser los instrumentos de conocimiento para que el estudiante comprenda -
durante su proceso formativo – las otras disciplinas, siendo vital que de buen
uso de su capacidad interpretativa, para darle paso a la comprensión; puesto
que interpretar “implica establecer relaciones y confrontar los diferentes
significados que configuran un hecho... tomar posición frente a lo planteado...
y permitir la comprensión de los significados de algo, en sus diversos
contextos”; es ahí donde el
concepto toma importancia, para que cada individuo tenga instrumentos de conocimiento
y pueda trascender en su proceso de operaciones mentales.
Al incrementar la capacidad de análisis, se faculta la toma de una posición
ante los hechos y acontecimientos – bien sean históricos o de nuestra
actualidad – y así, comprender los sucesos que ocurren a diario en la sociedad
y en la misma comunidad de la cual forma parte. Es decir, contextualizar los
efectos de un acontecimiento histórico en la vida actual. Esto, perfila los
saberes hacia la formación de la autonomía, la capacidad de juicio ético y la
proyección hacia los conocimientos futuros. “La ética, es o puede ser formativa
en cuanto que, al llevar a la conciencia del hombre las directrices que han de
orientar su conducta, influye en las decisiones de su albedrío, convirtiéndose,
de manera mediata, en factor determinante de la acción humana”; entonces, el saber
deberá estar orientado a la instalación de conceptos en la mente del aprendiz,
con un propósito bien claro: formar individuos con criterio ético para que
valoren y decidan lo que es mas justo en cualquier situación problémica.
Una alternativa apropiada será que la escuela tome un nuevo rumbo, que reforme
sus estructuras curriculares, que reformule sus metodologías y estrategias de
enseñanza y que se comprometa a formar las nuevas generaciones, para que
enfrenten los nuevos retos tecnológicos y las nuevas tendencias y realidades el
mundo de hoy. Así, la escuela deberá modelar en la mente de sus estudiantes
conceptos generales y abstractos, propios y esenciales, para que puedan
comprender y hablar el lenguaje de las ciencias actuales. Una escuela que
camine a la par con el mundo, que no desaproveche las oportunidades de utilizar
la herramienta tecnológica en pro de encausar los preconceptos de sus
estudiantes, para que estos se puedan desempeñar de manera competente, en
cualquier actividad.
Ya lo decía Gabriela Mistral en su poesía, que “para eso uno tiene que llevar
un poco de marino... un poco de pirata... un poco de poeta... y un kilo y medio
de paciencia concentrada”, para potenciar y maximizar las capacidades del
sujeto en formación, ayudándole a encontrar aquello para lo cual es bueno y
proyectarlo en la búsqueda de la superación y el servicio útil a la sociedad –
un día no lejano – como misión de la escuela, trabajar en el pleno desarrollo
de las potencialidades humanas.
Teniendo estas herramientas renovadas – saber y escuela -, solo falta la
irreemplazable labor del maestro, como medio para llevar a cabo los propósitos
de la educación. Sin embargo, el maestro deberá garantizar el dominio de los
aspectos relacionados con el desarrollo intelectual de sus discípulos para que
pueda potenciar y maximizar sus operaciones intelectuales, contribuyendo así,
en la formación de conceptos en esa búsqueda del desarrollo intelectual y
valorativo.
Un maestro que anime a sus alumnos a abordar problemas complejos, un maestro
que domine los conceptos y las leyes básicas de las ciencias, un maestro que
sepa que sus alumnos traen consigo preconcepciones del mundo y que vienen – a
la escuela – ansiosos por comprobar sus verdades y sus inquietudes. Entonces,
esta nueva generación de maestros debe ser pedagogos que dejen a un lado la
antigua imagen del maestro que dicta informaciones; en el caso de los
conceptos, “implica a la persona que aprende a establecer relaciones
significativas con los conceptos que ya posee, dependiendo de la solidez de su
propia estructura conceptual; es decir, cuanto más estructurada sea la red de
conceptos de una persona, mayor es su capacidad para comprender”, e implica – por
supuesto - un pedagogo que utilice todo su ingenio para activar las operaciones
intelectuales como el análisis, la síntesis, la comparación, la formulación de
hipótesis, la inducción, la deducción; en fin, incrementar la inteligencia en
sus discípulos.
Se necesita un maestro estratega con nuevas metodologías, para potenciar estas
capacidades que inciden directamente en la transformación de los saberes
reconstruidos en la escuela. Escuela, saber y maestro: la mejor opción para
educar verdaderos individuos innovadores de la cultura, autónomos y con
criterio ético ante la ciencia y las propuestas que ofrecen las tendencias
actuales.
Como maestros comprometidos, debemos responder a las directrices que el estado
nos propone a la luz de la ley General de Educación:
“Desde hace años muchos maestros del país han sentido la necesidad de innovar,
de buscar nuevas formas de enseñanza para entusiasmar a los alumnos con el
proceso de aprendizaje. En este contexto, el gobierno nacional promulgó en 1994
la Ley General de Educación. Esta ley abre espacios para hacer propuestas
novedosas y les da mayor responsabilidad a las instituciones educativas y a los
maestros en las decisiones pedagógicas.”
comercio justo en México
Comercio justo en México
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El contexto económico
En el actual entorno económico del libre comercio, los pequeños productores de países con altos niveles de marginación,como México, se enfrentan con múltiples obstáculos en la comercialización de sus productos: la competencia internacional desregulada; precios excesivamente bajos e inestables en las bolsas internacionales; la falta de acceso a créditos comerciales; la falta de infraestructura comercial, y la carencia de suficientes instrumentos de fomento aldesarrollo económico de los pequeños productores.
El Comercio Justo, por otro lado, representa una relación más directa y solidaria entre el consumidor y el pequeño productor. Al eliminar la intermediación excesiva o “coyotaje”, se procura un trato comercial más justo, tanto para el pequeño productor como para el consumidor. De esta manera, el productor logra obtener un ingreso digno que refleja el valor real de su trabajo y le permite impulsar sus propios medios de desarrollo comunitario y comercial. A cambio, el consumidor obtiene un producto de alta calidad integral (calidad física, social, cultural y ecológica) a un precio razonable mientras brinda apoyo al desarrollo sustentable del productor. El Comercio Justo no es caridad, sino la elección consciente por parte del consumidor para compensar de manera justa al productor en el momento de realizar una compra.
Las Estrategias del Comercio Justo:
Organizaciones tales como FairTradeLabellingOrganizations International (FLO), International Federation of AlternativeTrade (IFAT), entre otros, y sus redes internacionales, desarrollan, apoyan e impulsan los diferentes esquemas de Comercio Justo. Actualmente, las principales estrategias del Comercio Justo en el mundo son: Tiendas de Comercio Justo. Estas tiendas, establecidas por diversas Organizaciones de Comercio Alternativo europeas y norteamericanas y, más recientemente en México y otros países a partir de los años sesenta, representan los primeros esfuerzos del Comercio Justo.
En ellas se venden artículos producidos por organizaciones de pequeños productores y artesanos marginados de diferentes partes del mundo. Sellos de Comercio Justo. Aparte del Sello Mexicano, existen sellos de garantía, agrupados en FLO, en 17 países industrializados (Europa, EU, Canadá y Japón). Empresas privadas y sociales utilizan el sello de garantía en sus productos como aval del cumpliendo con los criterios internacionales de Comercio Justo.
Hasta la fecha, existen 7 productos que pueden llevar un sello de garantía: café, cacao, miel, plátano, azúcar, jugo de naranja y té. Empresas de Comercio Justo. Estas empresas comercializadoras, integradas enteramente por pequeños productores, o en asociación con organismos civiles y/o empresas privadas, desarrollan productos, marcas, sistemas de distribución y puntos de venta para ampliar el alcance de los productos de sus socios en los diferentes mercados, tanto en México, como en otros países. Bajo estos esquemas, el Comercio Justo ha conquistado partes relevantes del mercado. En algunos países, los productos de Comercio Justo, en particular el café y el plátano, tienen una participación de 5% a 20% del mercado nacional respectivamente.
El Comercio Justo en México:
Tenemos una larga tradición en puntos de venta solidarios y sistemas comerciales alternativos. Grupos de productores mexicanos, en especial de Oaxaca, son co-fundadores del primer sello de Comercio Justo en el mundo: Max Havelaar. Decenas de grupos de pequeños productores de café, miel y jugo de naranja participan en el Comercio Justo internacional. México es el primer exportador de café de Comercio Justo (y orgánico) certificado a nivel mundial. México es el primer país de productores que lanzó, vía Comercio Justo México, A.C., un sello de Comercio Justo en su país.
La certificadora mexicana de Comercio Justo es la primera instancia de certificación formal de Comercio Justo en un país de alta marginación. La empresa integradora de Comercio Justo Agromercados es única en su especie a nivel internacional. ¿Quiénes son los pequeños productores mexicanos? En nuestro país, millones de familias con una larga tradición de autoconsumo viven marginadas en zonas de alta biodiversidad.
Muchas de ellas pertenecen a grupos indígenas, y sus comunidades se caracterizan por arraiga dos valores y estructuras culturales, sociales y ecológicos. Por cuestiones de superviviencia, estos pequeños productores se han visto obligados a producir productos destinados a los mercados de consumo masivo en los países industrializados. Sin embargo, esto ha creado una gran dependencia de los monocultivos, lo que les ha hecho vulnerables a factores económicos externos, como la baja generalizada en los precios internacionales de dichos productos.
Los bajos precios de sus productos en las bolsas internacionales, junto con la baja capitalización y poco acceso a infraestructura dentro del país, limitan su capacidad para construir alternativas viables de producción comercial dentro de sus comunidades. Como consecuencia, muchos de ellos se ven inducidos, con cada vez mayor fuerza, a emigrar, siendo objeto de violencia, discriminación, etc. Esto a su vez contribuye a la desintegración de las comunidades y de los valores que las unen.No obstante las condiciones adversas que enfrentan los pequeños productores y sus comunidades, muchos de ellos cuentan con estructuras organizativas y económicas sólidas.
Los esfuerzos de Comercio Justo buscan trabajar con y unir aestas organizaciones sociales en la creación de condiciones comerciales justas que permitan a los pequeños productores mejorar su nivel de vida y desarrollarse dentro de sus comunidades.
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